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Aspectos médicos: Enfermedades infecciosas

Cuidados generales de la persona infectada por VIH (recomendaciones del Ministerio de Sanidad y Consumo)

El seguimiento de las personas infectadas por VIH se asemeja cada vez más al de otros enfermos crónicos de larga y lenta evolución y sin posibilidades de tratamiento definitivo. Es importante plantearse el aprender a convivir con la infección y entender la importancia del seguimiento, tanto del tratamiento como de las recomendaciones médicas.

Para hacer esto posible es necesario establecer un tipo de relación que posibilite una buena comunicación con el médico basada en la sinceridad. Es importante plantear clara y abiertamente todas las dudas, dificultades y necesidades que surjan. Desde que sabemos que estamos infectados por el VIH, comienza un largo camino de colaboración entre los diferentes niveles asistenciales.

Como orientación te informamos que una vez realizado el diagnóstico y la valoración inicial, las visitas sucesivas se programarán con una periodicidad acorde a las necesidades especificas de cada individuo. Para las visitas de seguimiento, se propone una periodicidad de 3-6 meses, en consulta programada, dejando siempre la puerta abierta en la consulta a demanda, para cualquier eventualidad que pueda surgir.


Refuerzo de comportamientos preventivos

En el marco de una educación para la salud recordaremos lo esencial que es mantener comportamientos preventivos y de autocuidado.

Recomendaciones sobre sexo más seguro En cuanto a comportamientos sobre sexo más seguro, debemos recordar lo siguiente: 

Lo más importante es que utilices siempre el preservativo de forma correcta en cada relación con penetración, porque:  

  • Evitas la transmisión del VIH a tu pareja.  
  • Te proteges de nuevas infecciones por VIH (reinfecciones), que pueden deteriorar más tu sistema inmunitario.  
  • Evitas otras infecciones de transmisión sexual.
  • Realiza prácticas sexuales de menor riesgo que te permiten dar y obtener placer sin penetración: fantasías, juegos eróticos, masturbación mutua...
  • Disminuye el número de parejas sexuales; la exposición al virus y el riesgo de transmisión de la infección serán menores.
  • Recuerda que ni la “marcha atrás”, ni la ducha vaginal, ni los anticonceptivos, ni el diafragma y los espermicidas protegen de la transmisión del VIH.
  • Si quieres evitar el embarazo, el preservativo puede ser un buen método aunque no el único. Sin embargo, el preservativo es la mejor barrera para evitar la transmisión del VIH.

Parejas serodiscordantes

Entendemos por parejas serodiscordantes las parejas formadas por un individuo seropositivo y otro seronegativo (ya se trate de una pareja heterosexual u homosexual). Es una situación muy frecuente, que requiere un abordaje especial, ya que se trata de la situación de máximo riesgo para el individuo más vulnerable: el seronegativo. Es en esta situación donde hay que focalizar el máximo esfuerzo preventivo, intentando siempre trabajar con los dos componentes de la pareja.

El grado de transmisibilidad del VIH de una persona infectada a otra que no lo está depende de múltiples factores que influyen en la magnitud del riesgo:

  • Factores dependientes del individuo infectado
  •  Estado inmunológico: carga viral (cualquier situación que aumente la CV aumentará la infecciosidad: vacunas, otras infecciones...)  
  • Momento de la infección (mucho más riesgo en la infección aguda)  
  • Tratamiento con tratamiento TARGA (adherencia al tratamiento antirretroviral) o no.
  • Factores del propio virus: tipo de virus (el VIH-2 es más transmisible por vía sexual).
  • Factores dependientes de la persona en riesgo:  
  • Estado inmunológico (otras enfermedades, estrés...)  
  • Presencia de lesiones de ETS (enfermedades de transmisión sexual)  
  • Sexo: existe una mayor vulnerabilidad de la mujer a la transmisión heterosexual.
  • Tipo de práctica sexual: Conviene puntualizar una serie de peculiaridades importantes a tener en cuenta según la composición de la pareja. En cualquier caso hay que recordar siempre:  
  • Con el tiempo, las parejas serodiscordantes, si no se han infectado, tienden a relajar las conductas preventivas exponiéndose a un altísimo riesgo de contagio. Esto se constata en pacientes que se han infectado transcurridos incluso muchos años desde que su pareja estaba infectada (llegan a tener una falsa sensación de invulnerabilidad). Esta situación es cada vez más frecuente, dado la mayor supervivencia de los individuos VIH + y su mejor calidad de vida.  
  • Hay que desmontar falsos conceptos como: “para demostrarte mi amor no me importa exponerme al riesgo (no usar el preservativo)...” e intentar que el razonamiento sea: “precisamente por que te quiero, para poder cuidarte, es más importante que no me exponga al riesgo.”
  • La mujer puede encontrarse en una situación de mayor vulnerabilidad dentro de la pareja (además de la biológica, ya comentada) debido a factores culturales, menor capacidad de negociación de un sexo más seguro, etc., que habrá que considerar y trabajar a la hora de plantear cualquier actividad preventiva.  
  • La manera más eficaz de evitar la transmisión dentro de la pareja es la utilización correcta del preservativo en TODAS las relaciones sexuales con penetración.
  • No olvidar la posibilidad de contactos fuera de la pareja.

Transmisión materno fetal La transmisión vertical de la infección por el VIH ha experimentado un importante cambio en los últimos años, desde la introducción de tratamiento profiláctico con antirretrovirales durante la etapa final del embarazo, el periodo perinatal y las primeras semanas de vida del recién nacido. Diversos estudios constatan una disminución muy significativa de la infección en niños nacidos de madres seropositivas. Con las nuevas pautas de TARGA de las embarazadas se espera que la reducción sea todavía mayor.

La combinación de cesárea programada electiva y TARGA parece disminuir aún más la transmisión vertical de esta infección. Pero, no cabe duda que la medida más eficaz para evitar la transmisión de la infección por VIH materno fetal es evitar el embarazo. Sin embargo, nuestro papel en el ámbito de la Atención Primaria consistiría en aportar toda la información necesaria para la toma de una decisión responsable.

Otras vías de transmisión:

Es importante aclarar todas las dudas y no dejar de despejar ansiedades sobre el posible contagio. Estas dudas son más frecuentes en familias que tienen niños y en el cuidado de pacientes inmovilizados. No olvidemos que se despiertan muchos temores irracionales, pero comprensibles si se carece de una información completa.

A pesar de la excepcionalidad de la transmisión en el cuidado de una persona infectada por el VIH o en la convivencia con ella, es importante explicar las “medidas de precaución universales” de la misma manera que lo deberíamos hacer para el cuidado de cualquier paciente.

  •  Usa guantes si existe contacto con sangre, fluidos manchados con sangre, secreciones vaginales y semen.
  • Lávate las manos con agua y jabón a menudo y siempre después de quitarte los guantes.
  • Puedes usar guantes de goma caseros para las tareas del hogar que impliquen contacto con sangre u otros líquidos corporales. Puedes lavarlos, desinfectarlos y reutilizarlos.
  • Utiliza una mezcla de agua y lejía al 10% durante 20 minutos para el lavado de utensilios, recipientes y superficies que estuviesen manchados de sangre o secreciones corporales.
  • Si estas expuesto a salpicaduras de sangre o vómito, protégete la boca y la nariz con mascarilla y los ojos con gafas. Si se manchara la piel con sangre u otros fluidos, lávate con agua y jabón. Los ojos lávalos sólo con agua abundante.
  • El lavado de ropas y sábanas puede realizarse con la del resto de la familia salvo que contengan sangre o fluidos corporales.
  • La vajilla y los cubiertos pueden ser utilizados por todos los convivientes y no requieren un método especial de limpieza salvo que existan aftas o heridas en la boca.
  • No compartas objetos de higiene personal que pudieran estar manchados de sangre (cepillo de dientes, cuchillas de afeitar...).
  • Cuando utilices agujas o jeringas en el cuidado del paciente infectado por VIH no manipules la aguja: no intentes taparla con el capuchón a no ser con una sola mano, ni doblar, romper o sacar la aguja de la jeringa. Deséchala en un recipiente rígido (lata, plástico...) o mejor pide un recipiente especial en tu centro de salud.
  • La eliminación de residuos contaminados (toallas de papel, vendas de heridas, compresas, tampones vaginales y otros objetos manchados de sangre, semen o fluidos vaginales que no pueden tirase por el inodoro) se llevará a cabo en doble bolsa de plástico eliminándola con el resto de la basura..
  • Si se produce un accidente al pincharse con la aguja usada, se recomienda lavado con agua y jabón y realizar una valoración por el médico sobre profilaxis post- exposición.

Prevención de las infecciones oportunistas.

Actualmente, una de las medidas que previenen más eficazmente el desarrollo de infecciones oportunistas, es el uso de tratamientos antirretrovirales de alta eficacia (TARGA), con lo que se consigue una recuperación progresiva del sistema inmunológico.

Existen medidas generales y precauciones sencillas que disminuyen la exposición a los hongos, bacterias, micobacterias, virus y parásitos responsables de las mismas y que podemos mantener en el domicilio.

(Es conveniente individualizar estas medidas en función de la situación inmunológica del paciente.)

  •  Evita comer carne, pescado o marisco crudos o poco hechos. Los alimentos deben estar bien cocinados para destruir los posibles quistes tisulares de toxoplasma.
  • No tomes leche o productos lácteos sin control sanitario. Evitarás, entre otras, la infección por brucella. Respeta las fechas de caducidad.
  • Lava la fruta y verdura que se consuma cruda en agua con unas gotas de lejía. Con esto disminuye el riesgo de infección por toxoplasma por ingestión de los quistes del germen, que pueden ser eliminados por los gatos en sus heces. También eliminas la posibilidad de ingestión de huevos de algunos parásitos intestinales que pudiera contener el agua de riego contaminada con excretas humanas.
  • Es aconsejable evitar comer marisco, sobre todo “al natural”, porque puede ser vehículo de agentes infecciosos.
  • Usa guantes para manipular carne, pescado y verduras crudas.
  • Lava todos los utensilios utilizados antes de comenzar a trabajar con otro alimento.
  • No mezcles los jugos de alimentos sin cocinar con otros productos. • Limpia el interior del frigorífico con agua y jabón con regularidad y comprueba su temperatura (oº - 5º) y la del congelador (-18º).

Hábitos saludables

Cuidado de la forma física

El ejercicio físico tiene efectos relajantes y estimulantes (abre el apetito) y en términos generales mejora la calidad de vida.

El tipo de ejercicio a realizar va a depender de la situación clínica. En general son más recomendables los deportes o actividades de tipo aeróbico (andar deprisa, correr, nadar, ciclismo, baile...) Pero, como mínimo, es conveniente dar diariamente algún paseo (30 a 60 minutos). Se mantendrá la actividad deportiva que se venía realizando mientras sea posible.

Es importante respetar un descanso nocturno suficiente (de aproximadamente 8 horas) para poder mantener un adecuado nivel de actividad.

  • Los alimentos ya cocinados no deben estar a temperatura ambiente por un periodo de tiempo superior a dos horas.
  • Evita las mayonesas, cremas, natas y otros alimentos que se estropean fácilmente, salvo que estén recién preparados.
  • Debes lavarte las manos con agua y jabón después de tocar a los animales. Es importante que otra persona se encargue de la limpieza de los excrementos de los animales; si no es posible, usa guantes y lávate las manos después.
  • Vacía y limpia regularmente tu cubo de basura.
  • Cuando se manipule tierra o se hagan trabajos de jardinería conviene usar guantes.
  • No viertas el agua de la fregona en la pila donde se preparan las comidas.
  • Si alguna de las personas que conviven con una persona infecta

Higiene corporal

Es importante mantener una buena higiene corporal e hidratar la piel para protegerse de posibles infecciones (piel, cuero cabelludo, aparato genital). da por el VIH presenta varicela o herpes zóster o existe la posibilidad de exposición previa, debe evitar el contacto con el enfermo y acudir al médico para valorar la administración de inmunoglobulina hiperinmune varicela-zóster.

Higiene bucal

Una buena higiene y cuidado dental previenen infecciones de la boca, facilita la masticación, estimula el apetito y mejora la nutrición al hacer más agradable el comer.

  • Lávate los dientes después de cada comida.
  • Cepíllate con frecuencia la lengua y el paladar para extraer la saliva espesada.
  • Utiliza un cepillo de dientes que no te haga daño.
  • No compartas nunca el cepillo de dientes.
  • Acude al dentista siempre que tengas molestias bucales y, si no, al menos una vez al año.

En los infectados por VIH suele ser más frecuente y grave la periodontitis. Con frecuencia los pacientes tienen una muy mala salud dental por causas diversas: consumo intravenoso de drogas, mala higiene, pocos cuidados, malos hábitos alimenticios (dulces...).

Cuando acuda a un profesional (odontólogo, higienista dental...), debe informarle de su infección y asegurarse de que usa las medidas de protección adecuadas: guantes, mascarilla y gafas cuando haya posibilidad de salpicaduras, esterilizado adecuado del instrumental.

Otros hábitos tóxicos

Fomentar un estilo de vida saludable incluye abordar el consumo de sustancias como el alcohol y el tabaco. A las razones habituales para recomendar moderación en el consumo de alcohol, en el caso de personas infectadas por el VIH se añaden las siguientes consideraciones:

  • El alcohol puede ser incompatible con los diferentes tratamientos farmacológicos antirretrovirales.
  • La mayor parte de los fármacos antirretrovirales se metabolizan a través del hígado, por lo que una ingesta excesiva de alcohol puede dañarlo, dificultando así el tratamiento de la infección.
  • No es infrecuente que coexista una hepatopatía por otros virus (VHB, VHC).
  • Puede además disminuir la capacidad de juicio y decisión en el seguimiento de actitudes y medidas preventivas.

Si existen problemas de abuso, se debe considerar un adecuado tratamiento. Como a cualquier persona, se recomienda no sobrepasar las cantidades de 40 gramos/día o 280 gramos/semana de alcohol en hombres y 25 gramos/día o 175 gramos/semana de alcohol en mujeres. La abstención está indicada cuando se está en tratamiento farmacológico.

Fumar, además de ser un factor de riesgo para padecer numerosas patologías, disminuye el apetito, la resistencia pulmonar frente a infecciones y perjudica la higiene bucal. Se debe recomendar el abandono del hábito (consejo antitabaco). Pero tendremos en cuenta la existencia de otras sustancias cuyo abandono ha de ser prioritario: heroína, cocaína... Ayúdate, apóyate en las medidas necesarias para el abandono del consumo: grupos de deshabituación tabáquica, parches o chicles de nicotina...


Bibliografía

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  10. Dillon B, Hecht FM, Swanson M, Goupil-Sormany I, Grant RM, Chesney MA y Kahn JO. Primary HIV infection associated with oral transmission. www.retroconference.org/2000/abstracts/473.htm

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